viernes, 12 de septiembre de 2008

Caminando por el infierno...

Asi estás, asi te sentis, caminando por el infierno, sin encontrar la salida. Las paredes se te vienen encima y te sentís inmovil, paralizado, cagado hasta las patas. Se te ocurren mil cosas para hacer, pero no podes hacer ninguna. No paras de engañarte a vos mismo buscando la salida donde no está. Te sentis una cagada viviente y nada sabe bien, porque ahi dentro cualquier cosa que pruebes, al final era un engaño. No podes disfrutar las cosas, porque sabes que estas en el infierno, y no tiene sentido.
A veces alguien te tira una soga, y sospechosamente te dice: Psssst, veni, agarrate, yo te saco de tu infierno. Al principio le crees, pero pronto te das cuenta que es una invitación a mudarte de tu infierno, al infierno de otro. Tal vez te sirva por un rato, pero al final te das cuenta que es otro engaño, y esta vez para dos, y preferis volver a tu infierno, pues esta hecho a tu medida, y es tal vez mas facil de entender.
Y a veces te cruzas con alguien que no vive un infierno, y te apuras, y te agarras de ese alguien, rápido, y no le contas nada de tu infierno, y salís, y estas bien, por un rato.
Pero no pasa mucho tiempo hasta que te acordas que te olvidaste algunas cosas adentro de tu infierno, como la plancha enchufada o la estufa prendida, y tenes que volver. Y no le podes pedir a esa persona que te acompañe un rato a tu infierno a resolverlas, pues no queres que sepa sobre tu infierno. A esta altura, es tarde para contarle.
Y le soltas la mano, y volves a entrar. No podes creer que estas volviendo solo y voluntariamente a tu infierno.
Y ahi estas, de nuevo, sin encontrar la salida, pero por lo menos aprendiste a ignorar las sogas que te tiran.
A menudo te preguntas donde carajo esta el Diablo, el artifice, el arquitecto de tu infierno, lo odias por su obra, y mas lo odias porque no da la cara. Y cuanto mas lo buscas y mas gritas su nombre, nunca aparece.
Hasta que un día se te ocurre que tal vez, simplemente, no existe, o que te dejo el quilombo y se las tomó, y sin que tes cuenta, te dejó a cargo, y vos lo estas manteniendo como está, y de tanto mirar por los rincones buscando la salida o el culpable, te olvidaste de mirarte al espejo, y cuando lo haces, ¡ahi estas! Vos decidiste que el lugar donde pertences sea un infierno, la solución no esta afuera, la puerta de salida no existe, afuera no hay nada.
Y cuando aceptas que sos el amo y señor de esas tierras, podes decidir dejarlas como están, o pasar las aspiradora, comprarte muebles nuevos, llenar la heladera con cosas ricas y de a poco, mejorar todo. Te das cuenta que el lugar no esta tan mal, que en definitiva, es un lugar calentito, y no es muy diferente al lugar de la mayoría de las personas, y si lo aceptas como es, podes aprender a quererlo, y hacer de tu infierno un paraiso, y dejar de buscar la salida, y permitir que otros entren, pues es lo que es, y ahora, estas dispuesto a mejorarlo. No va a ser instantáneo, solo el Nesquik es instantáneo*, pero abriste los ojos y dejaste de buscar una via de escape.

1 comentario:

  1. es buenisimo mach... debo admitir que tenes talento para escribir... yo soy justa, critico pero también reconozco lo bueno jajaja!
    en el fondo te quiero sonso. u know that.

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