jueves, 5 de noviembre de 2009

Desperdicio de buenas ideas

El otro día vi una película: La Isla. Ewan Mcgregor y la rubia que esta buenísima que no me acuerdo el nombre.
Y me hinche las bolas. Me hinche de las películas que arrancan con una idea genial y terminan con el protagonista peleando un mano a mano contra el mas malo de la película en una fabrica llena de fuego y humo que se cae a pedazos mientras luchan, y se les resbala el arma y al final se mandan una de McGyver y terminan ganando. Estaría bueno que alguna vez después de toda la saraza de película gane el malo. No se, digo, para cambiar un poco y agregarle realismo.
El otro día fuí a ver Bastardos sin Gloria, la última de Tarantino, y me pareció genial. Si no la viste anda, HOY! no seas pelotudo, haceme caso. Lo bueno de esa pelicula, para no contar demasiado, es que Tarantino te jode con el lenguaje cinematográfico, te hace creer que va a pasar algo, no con la historía en si, si no por como lo filma, para que después pase cualquier otra cosa que ni empedo te esperabas. Es como ir a ver Titanic y que el barco no se hunda. Muy divertida.
Pero bueno, volviendo al tema, me canse del desperdicio de buenas ideas. Me canse que las comedias románticas terminen con un casorio, y que los dramas terminen con la muerte de alguien, o que siempre se resuelva todo a los tiros.
Me canse de disfrutar la primera mitad de las películas, y de que a partir de ahi, adivine con un 95% de exactitud, todo lo que va a pasar.